Un día conocí a un chico,
era solo un bobo más,
no era ni mi amigo
y jamás me invitaba a jugar;
poco a poco nos conocimos,
poco a poco empezamos a hablar,
de pronto lo empece a querer,
de pronto lo empece a cuidar.
Él era un grandisimo tonto,
que suspiraba por un amor,
él era dulce y tierno
pero le costaba creerselo,
enojos y risas pasaron juntos,
hasta que su amistad se terminó,
un día se dejarón de hablar
y ahí todo acabó.
Siempre estaras en mis recuerdos,
pero el camino hay que seguir,
nunca mires atrás,
ya no te molestare
y mi vida aquí terminará.

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